Semana: 25-julio-2016 a
29-julio-2016
REANIMACIÓN CARDIO-CEREBRO-PULMONAR BÁSICA EN EL ADULTO.
Un paro cardiorrespiratorio es la
pérdida súbita y sostenida de la conciencia con ausencia de pulso o respiración
agónica.
Debemos de tomar en cuenta 4
aspectos importantes:
- Ritmo inicial ya que es el factor pronóstico más importante.
- Tiempo sin flujo.
- Patología subyacente (causas cardíacas, causas metabólicas, mecánicas).
- Comorbilidades (Enfermedades asociadas).
Reanimación cardiopulmonar: conjunto de maniobras destinadas a
sustituir y restaurar la respiración y la circulación espontánea.
El beneficio de hacer
compresiones continuas en el paciente es que hay mayor perfusión sanguínea a
los órganos.
Las recomendaciones para la
reanimación en el 2015 fueron las siguientes:
- Profundidad de compresión: 2-2.5 pulgadas (5-6 cm).
- Frecuencia: 100-120 / min.
- Ventilación: 8-10 min.
- Descompresión: 100%.
- Interrupciones: máximo tiempo de compresiones.
La modificación principal:
- C. Compresiones torácicas.
- A. Apertura de la vía aérea.
- B. Buena respiración.
La prestación de cuidados médicos
requiere una estructura y un proceso que, cuando se integran, conforman un
sistema que da resultados óptimos. Un sistema de atención efectiva combina
todos estos elementos en un marco de mejora continua de la calidad.
Se ha recomendado la creación de
cadenas de supervivencia separadas en las que se identifiquen las diferentes
vías asistenciales para pacientes que sufren un paro cardíaco hospitalario y
extrahospitalario.
Pasos iniciales de soporte vital
básico (SVB)
- Evalúe.
- Active el SMU y solicite un DEA.
- Compruebe pulso.
- Inicie compresiones.
Para las compresiones en el
adulto:
1.
Sitúese al lado del paciente.
2.
El paciente debe de estar en posición supina
sobre una superficie plana.
3.
Aparte o quite toda la ropa que cubra el pecho
de la víctima.
4.
Colocar la mano en el centro del pecho de la
víctima en conjunto con la otra mano.
5.
Estire los brazos y colóquese de manera que sus
hombros queden alineados a sus manos.
6.
Comprima fuerte y rápido con al menos 5 cm de
profundidad.
Los reanimadores deben:
· Realizar compresiones torácicas con una
frecuencia de 100 a 120 cpm.
· Comprimir a una profundidad mínima de 5 cm (2
pulgadas).
· Permitir una descompresión torácica completa
después de cada compresión.
· Reducir al máximo las pausas de las
compresiones.
· Ventilar adecuadamente (2 ventilaciones después
de 30 compresiones, realizando cada ventilación durante 1 segundo y
asegurándose de que produce elevación torácica).
· De preferencia se debe cambiar al reanimador
cada 2 min. o 5 ciclos, debido a que la fatiga condiciona una RCP de mala
calidad.
Técnicas para mantener una vía
aérea permeable:
- Inclinación de cabeza, elevación del mentón.
- Tracción mandibular (paciente con sospecha de trauma raquimedular).
Técnicas para realizar
ventilaciones de salvamento:
- Boca a boca.
- Mascarilla a boca.
- Bolsa válvula mascarilla.
Se ha confirmado la secuencia recomendada para un solo reanimador:
el reanimador que actúe solo ha de iniciar las compresiones torácicas antes de
practicar las ventilaciones de rescate (C-A-B en lugar de A-B-C) para acortar
el tiempo transcurrido hasta la primera compresión. El reanimador que actúe
solo debe iniciar la RCP con 30 compresiones torácicas seguidas de 2
ventilaciones.
DEA
Es el intervalo entre el colapso
y la desfibrilación es uno de los factores más importantes que determinan la
supervivencia en un paro cardiaco.
Los ritmos desfibrilables son:
- Taquicardia ventricular SIN PULSO.
- Fibrilación ventricular.
